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Noviembre tiene algo de cuenta regresiva. Diciembre se ve cerca, con sus fotos y sus reuniones, y muchas personas vuelven a mirar ese pliegue del abdomen, los flancos o la espalda que no se fue con el ejercicio ni con la dieta. En ese momento aparece una palabra que promete resolverlo sin cirugía: criolipólisis, que en Colombia también se busca como lipocriolisis.

Es un procedimiento estético no invasivo: una tecnología de frío que, de forma controlada, congela y rompe las células de grasa localizada, sin cirugía y sin afectar la piel.
Los estudios consultados para este artículo muestran que, en promedio, reduce la grasa de la zona tratada, aunque el resultado cambia de una persona a otra. Pero alrededor de ella circulan tres ideas que conviene revisar antes de decidir.
La primera: que la criolipólisis sirve para bajar de peso. La segunda: que, como no tiene agujas ni bisturí, no tiene riesgos. La tercera: que el resultado se ve al salir de la sesión.
Las tres tienen algo de cierto, y por eso se sostienen. La criolipólisis sí reduce grasa, sí evita las heridas y sí puede cambiar la forma de una zona. Lo que las tres exageran es el alcance.
Saber qué hace y qué no hace el frío es, probablemente, la mejor forma de decidir si este tratamiento es para ti.
La criolipólisis nació de una observación médica: las células de grasa son más sensibles al frío que la piel que las cubre. En 2008, un equipo liderado por Dieter Manstein mostró, en un estudio con cerdos, que enfriar la zona de forma controlada reducía en algunas zonas varios milímetros de grasa en los meses siguientes, sin dañar la piel.
Ese frío desencadena una inflamación en las semanas siguientes, y el organismo retira poco a poco, por sus propios mecanismos, las células de grasa afectadas (Krueger y colaboradores, 2014).
¿Cuánta grasa? Una revisión de 19 estudios publicada en Plastic and Reconstructive Surgery encontró reducciones promedio de la capa de grasa tratada de entre 10,3 % y 25,5 %, medidas con ecografía (Ingargiola y colaboradores, 2015).
La literatura señala que la criolipólisis no es una indicación para tratar la obesidad (Meyer y colaboradores, 2018). Y cuando la FDA de Estados Unidos autorizó en 2014 un sistema concreto de criolipólisis, limitó su uso a personas con un índice de masa corporal de 30 o menos y a modificar la apariencia del abdomen, los flancos (los costados de la cintura) y los muslos.
Si la criolipólisis fuera un tratamiento para bajar de peso, se indicaría a personas con obesidad y su resultado principal serían los kilos. Ocurre lo contrario: se reserva para personas sin obesidad, cercanas a su peso ideal, y lo que los estudios miden, sobre todo, es el grosor de la grasa en la zona tratada.
Podríamos traducirlo así: la criolipólisis puede reducir la grasa de una zona; no está hecha para cambiar el peso.
Es cierto que no necesita cortes ni cirugía y que no daña la piel. Pero no invasivo no quiere decir sin efectos.
Un metaanálisis de 2025, es decir, un estudio que combina los resultados de muchos otros, reunió 30 estudios y 3.158 participantes, y reportó enrojecimiento de la zona tratada en el 44,5 % de los casos (Ravindran y colaboradores, Obesity Reviews). También pueden aparecer moretones.
En general son efectos transitorios: el enrojecimiento y los moretones suelen resolverse en unas dos semanas. Nuestras recomendaciones para la criolipólisis advierten que los moretones en la zona tratada son esperables por el tipo de procedimiento y que, si sientes dolor intenso o calor en la zona, debes comunicarte con la sede.
También hay personas que no deberían hacérsela. Estas son las contraindicaciones que publicamos en nuestra página de contraindicaciones:
En Colombia, además, la Ley 1799 de 2016 prohíbe los procedimientos estéticos en menores de 18 años.
Si la criolipólisis no tuviera riesgos, no haría falta preguntarle nada a quien llega. Hace falta: nuestras recomendaciones piden que, antes del procedimiento, cuentes con detalle tu historial médico, tus alergias y tus afecciones actuales, informes los medicamentos o suplementos que tomas y no tengas lesiones activas en la piel, como heridas o quemaduras. Si tienes dudas sobre tu salud, consúltalo con un médico. En Promoestética, la asesoría para tratamientos estéticos y las valoraciones médicas no tienen costo para nadie.
Traducido: conocer los riesgos no es para asustarse, sino para decidir con la información completa.

Al terminar la sesión no hay cambios visibles en la grasa. La reducción es progresiva: los primeros cambios pueden notarse hacia el primer mes, y suele hacerse visible entre los dos y los tres meses.
Si el resultado se viera al salir de la sesión, los estudios lo medirían ese mismo día. Lo miden meses después.
El número de sesiones depende de la zona, de cada persona y de cómo evoluciona. En Promoestética puedes comprar una sesión o un plan de tres, una cada mes: el tiempo recomendado entre una sesión y otra es de 28 a 30 días, y cada sesión tiene 35 minutos efectivos de tratamiento por zona.
Para prepararte, toma abundante agua los tres días antes de cada sesión. Después, nuestras recomendaciones sugieren tomar de 1,5 a 2 litros de agua al día, hacer ejercicio con frecuencia y mantener una alimentación balanceada para obtener mejores resultados, y evitar saunas, piscinas, jacuzzis y baños de vapor durante las 8 horas siguientes.
Esto tiene una consecuencia práctica para quien piensa en diciembre: si empieza en noviembre, la reducción visible llegará, probablemente, entre enero y febrero. La criolipólisis sirve más a quien piensa en meses que a quien piensa en una fecha.
Podríamos traducirlo así: la criolipólisis pide paciencia, y quien la elige por la prisa suele elegirla mal.
Si nos fijamos en los estudios, lo que hace funcionar la criolipólisis no es el frío en sí, sino un frío controlado: una temperatura precisa, durante un tiempo definido, con un equipo diseñado para eso. El hielo de la casa o un aparato sin registro sanitario no ofrecen ese control.
Por eso, en Colombia, los equipos biomédicos necesitan registro sanitario del Invima (Decreto 4725 de 2005).

La otra imitación es la del criterio: elegir la criolipólisis porque está de moda, cuando lo que se busca es bajar de peso, mejorar la firmeza de la piel o ganar tono muscular. Para eso, el frío no es la herramienta indicada.
👉 Si quieres comparar opciones, revisa nuestros tratamientos corporales y faciales, o escríbenos por WhatsApp: la asesoría no tiene costo.
Traducido: lo que funciona no es el frío, sino el frío controlado y bien elegido.
En el oficio de Promoestética, una estética responsable empieza por decir la verdad sobre lo que cada tratamiento puede hacer, como escribimos en «La estética responsable empieza con un buen diagnóstico… y a veces con un «no»». A veces la respuesta responsable es que no se necesita nada.
Un ejemplo concreto. Si el pliegue que te molesta es grasa localizada que se puede pellizcar, en el abdomen alto o bajo, los flancos, la espalda o los muslos, la criolipólisis corporal puede ser una opción. Si quieres ver cómo es una sesión y el equipo en acción, mira este video de una sesión en Promoestética:
Si lo que te preocupa es otra cosa, como la firmeza de la piel o el tono muscular, existen otras opciones, como Tensamax o la definición muscular. Si no sabes cuál elegir, la asesoría no tiene costo.
Antes de cualquier tratamiento, aquí o en otro lugar, vale la pena verificar dos cosas:
Podríamos traducirlo así: la criolipólisis que vale la pena es la que se elige sabiendo qué puede hacer y qué no.

La criolipólisis no sirve para bajar de peso: puede reducir la grasa de una zona. No es de riesgo cero: tiene efectos conocidos y contraindicaciones que hay que conocer. Y no es inmediata: pide meses.
Traducido a la estética, elegirla bien es elegir con los ojos abiertos: saber qué puede cambiar, qué no, cuánto tarda y qué podría salir distinto de lo esperado.
En Promoestética creemos que la estética de todos empieza por la verdad: decirte qué puede hacer un tratamiento, qué no puede hacer y cuánto tarda. A veces eso significa recomendarte la criolipólisis; a veces, decirte que no la necesitas.
Decidir con la información completa también es una forma de cuidarse.
Todos los procedimientos médicos, como los inyectables, son realizados por médicos profesionales independientes que tienen sus consultorios habilitados ante las Secretarías de Salud en las sedes de Promoestética. Todos los dispositivos, medicamentos e insumos cuentan con registro sanitario del Invima.
📲 Lo mejor: nuestras asesorías no tienen ningún costo. 👉 Escríbenos por WhatsApp y conversemos sobre lo que buscas.
👩⚕️ ¿Ya decidiste hacerte algún tratamiento? 👉 Compra en nuestra página web con un 10% de descuento usando el cupón Blog10%, o agenda tu valoración en Chicó, Centro o Cajicá.
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Sí. Criolipólisis y lipocriolisis son dos nombres del mismo procedimiento: enfriar de forma controlada una zona para reducir la grasa localizada, sin cirugía. En ocasiones, los centros estéticos usan variaciones en el nombre comercial, como lipocriolisis, CrioLipo o nombres de marcas de equipos, para diferenciarse, pero técnicamente describen la misma base: el frío controlado sobre la grasa localizada.
No. Reduce el grosor de la grasa en una zona concreta; no está indicada para tratar la obesidad ni para bajar kilos.
No requiere anestesia, cortes ni cirugía. Si en los días siguientes sientes dolor intenso o calor en la zona, comunícate con la sede, como indican nuestras recomendaciones.
La reducción es progresiva: no se ve de inmediato y suele hacerse visible entre los dos y los tres meses, y puede seguir avanzando después.
Depende de la zona, de cada persona y de cómo evoluciona. En Promoestética puedes comprar una sesión o un plan de tres, una cada mes; el tiempo recomendado entre sesiones es de 28 a 30 días.
Sus efectos frecuentes suelen ser transitorios: enrojecimiento y moretones. Los moretones son esperables por el tipo de procedimiento; si sientes dolor intenso o calor en la zona, comunícate con la sede. Conviene decidir con la información completa; si tienes dudas, la asesoría no tiene costo.
Entre otras, las mujeres en embarazo, en lactancia o durante la menstruación; quienes tienen heridas abiertas, biopolímeros o cirugías recientes en la zona; quienes tienen implantes metálicos o electrónicos, marcapasos, antecedente de cáncer, lupus o enfermedades autoinmunes, afecciones cardiacas, hipertensión, diabetes, enfermedad de Raynaud, asma, alergia al frío o hernias, y los menores de 18 años. La lista completa está en la página de contraindicaciones de promoestetica.com. Si tienes dudas sobre tu caso, consúltalo con un médico. En Promoestética, la asesoría para tratamientos estéticos y las valoraciones médicas no tienen costo para nadie.
Declaración sobre el uso de IA y tecnologías asistidas por IA: Durante la preparación de este artículo para el blog de Promoestética, la autora utilizó Claude Opus 5.5 con el objetivo de apoyar la investigación de los artículos citados, revisar la redacción y proponer cambios en el texto, varios de los cuales fueron aceptados por la autora. Después de utilizar esta herramienta, la autora revisó y editó el contenido según fue necesario, y asume la plena responsabilidad del contenido de la publicación. Las ilustraciones fueron generadas con la IA de Canva.
